Relatos sorprendentes

El rincón de los contadores de historias…

Dejar de fumar 29 noviembre 2010

Dejar de fumar


De: Cebolledo



Dejar de fumar es imposible. O, al menos, muy difícil. Todos nacemos no-fumadores pero en cuanto nos pica el veneno del doctor Nicot, estamos perdidos.


Yo dejé de fumar oficialmente el 13 de agosto de 2002, cuando nació mi segundo hijo. Me prometí a mi mismo no volver a fumar nunca, y lo conseguí… durante casi un año. Luego una fiesta, un amigo, te ofrecen un cigarro, por cortesía y dices: “total, por un cigarro…”. Pero es uno, y luego otro y otro y otro.


Luego la cajetilla. Las dos primeras las compro y las fumo a escondidas. A partir de la tercera ya es oficial.


Desde entonces alterno temporadas de fumador y de no-fumador. Como Jekyll y Hyde.


Javi dice que soy “semifumador”.


Javi y yo nos vemos dos o tres veces al año. A mi mujer no le agrada mucho, porque Javi es un mujeriego. Javi es el típico solterón-ligón de mediana edad y con dinero. Soltero porque quiere, la mitad de la población femenina ha pasado por su “banco de pruebas”.


Cuando quedamos, copa tras copa hablamos de nuestros temas. Temas que no hablo con nadie más: los últimos discos, los libros que estamos leyendo, recuerdos lejanos de nuestra infancia y los amigos comunes que odiamos al unísono.


Copa tras copa, tema tras tema acabamos siempre en su casa. Y en su cama.


La gente no sospecha, nunca ha sospechado. A fin de cuentas Javi es un “playboy” reconocido y yo un soso padre de familia.


A eso de las cuatro me visto, para irme a mi casa.


–Te cojo el cedé de los Strokes, ¿vale?


–Llévate también el de Paul Weller, si quieres.


Recojo mis cosas. Desde la entrada, antes de cerrar la puerta, me despido.


–Javi, te llamo.


A veces suena como “Javi, te amo”. Pero no es así, no somos pareja ni lo seremos. Somos amigos, a Javi le gustan las tías, y a mí también.


Llego a casa con un sentimiento agridulce. Al día siguiente dejo de fumar otra vez más y me prometo no volver. Con Javi también.


Pero ya se sabe, dejarlo es imposible. O, al menos, muy difícil.


Cebolledo

Safe Creative #1011257934856

Anuncios
 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s